¿Por qué tropezamos siempre con la misma piedra?

Se dice que los seres humano somos los únicos animales que tropezamos más de una vez con la misma piedra, te preguntarás entonces, ¿para qué nos sirve tanta racionalidad si luego no nos vale para ver el mismo tipo de piedra en el camino? En esta pregunta está la clave, lo que nos hace caer en los mismos errores no depende de nuestra razón sino de algo mucho más arraigado en nosotros y que tiene mucha más fuerza, nuestros aprendizajes fijados emocionalmente o lo que en psicología se denomina: “modelos operativos”.

Los modelos operativos son como las gafas que nos hemos creado en la infancia como resultado de las experiencias vividas y con las que filtramos o recibimos la realidad actual. Es natural, e incluso positivo, que cada persona tenga formas de ver la vida diferentes, el problema aparece cuando las gafas que he ido diseñando a lo largo de la vida me hacen ver la realidad de una manera distorsionada, me paralizan, me generen ansiedad o producen en mi una respuesta agresiva, victimista o temerosa, es decir, cuando los recursos personales con los que cuento se bloquean por la fuerza de esas poderosas gafas.

Dicho de otra manera, nuestra reacción no encaja con la realidad del momento y no solo eso, sino que nos deja una sensación de malestar e impotencia que lejos de terminarse ahí, va tomando fuerza por el nuevo tropiezo y fomentando que se produzca el siguiente.

Si preguntamos a la emoción, esta diría: es que no puedo evitarlo. No puedo evitar estar triste, no puede evitar paralizarme cuando me grita el jefe, no puedo evitar perder los nervios, etc.

SI preguntamos a la razón diría: Es sencillo, solo tienes que cambiar tu reacción en función de la nueva información, sin embargo, lamentablemente con demasiado frecuencia tendemos a quedarnos anclados en la experiencia pasada, distorsionando la situación presente y dando respuesta a la situación pasado en vez de a la realidad del momento.

Si preguntamos a nuestras neuronas, dirían: no podemos hacer nada, son las conexiones neuronales que más fuertes tengo. Y así es, son las que con nuestras gafas personales hemos ido alimentando.

¿Entonces qué hago para modificar estos modelos operativos tan arraigados?

1)    Decídete a cambiar, para que haya un cambio tiene que haber un propósito.

2)    Date cuenta de cuánto te limita y cuan presente esta en tu vida, que emoción te produce, en que momentos se intensifica, es decir, dale un marco para entender globalmente el problema.

3)    Siempre positivo nunca negativo: el objetivo siempre tiene que estar formulado en positivo. Por ejemplo, en vez de decir: “quiero dejar de tener ansiedad” tu objetivo puede ser “quiero sentirme bien y segura”. Y siempre que te se te haga cuesta arriba, recuerdate esa frase.

4)    Que tu entorno lo sepa, cuéntaselo a personas cercanas en las que confiar tu cambio y piensas que te puedan ayudar, este punto no siempre es facíl porque a veces nuestro entorno alimenta esta situación, pero sino es así cuenta con los demás.

5)    Búscate aliados para el cambio, acudir a un psicólogo, los psicólogos nos dedicamos a facilitar ese cambio, a que puedas entender porque fabricaste esas gafas que tanto mal te hacen ahora y reinventarlas, a que no desfallezcas. Todo tipo de terapia pueden ayudarte, pero si realmente quieres un cambio duradero acude a terapias donde realmente se produce un cambio de base, no aquellas que simplemente hacen desaparecer el síntoma, ya que este puede reaparecer o salir de otra manera. Las terapias psicodinámicas o humanistas son las que te pueden ayudar en esta línea.

6)    Sé tu propio aliado escribe tus dificultades, tus avances, permítete reconocer tus sentimientos, se comprensivo y paciente contigo mismo, como hemos dicho tus gafas son muy fuertes y rediseñarlas no es fácil.

7)    Se constante,  este paso es básico, al no ver resultados rápidos tendemos a tirar la toalla y la intención por el cambio pierde fuerza por eso es importante que no te rindas. Como hemos comentado antes, nuestras conexiones neuronales están muy fuertes, por eso es importante no desistir hasta que se vayan formando otras nuevas.

Espero que estas pautas te puedan ayudar. No esperes al siguiente año para cambiar aquello que te hace daño, empieza a ser y hacer lo que quieres. ¡Rediseña tus gafas!

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Acerca de Veronica Cabeza

Psicóloga-Psicoterapeuta Humanista, Gestalt, Análisis Transaccional. Objetivo: Ayudar a las personas a cambiar malestar por bienestar.
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